Tren de la Ruta de los Faros

Te invitamos a seguir la Ruta de los Faros de Galicia que nos llevará al norte del norte, el punto más septentrional de la Península ibérica.

Información fechas de salida, horarios e itinerario



Podrás visitar los más espectaculares acantilados de la costa norte, disfrutando en todo momento de hermosas panorámicas. Extensas y melancólicas playas, calas recoletas, acantilados de vértigo…, te estarán esperando este verano. Con el tren de la Ruta de los Faros llegarás al norte del norte, el punto más septentrional de la península ibérica. Las luces que guían a los navegantes te conducirán, en este caso, de la tierra al mar, acercándote a los emplazamientos más singulares de una costa de sobrecogedora belleza: el Cabo Ortegal con sus Aguillóns, espectaculares farallones de roca; el mirador de Vixía Herbeira, sobre unos de los acantilados más altos de Europa; San Andrés de Teixido, a donde “va de muerto quien no fue de vivo”; el cabo de Estaca de Bares, a cuyos pies se unen el Atlántico y el Cantábrico; la playa de las Catedrales… Naturaleza convertida en Arte. Este tren te ofrecerá el servicio de un guía especializado durante todo el recorrido, que te ayudará a conocer y comprender los paisajes y la historia de los lugares por los que transitarás.

Este tren te ofrece un sugerente programa de visitas que serán realizadas con el complemento de microbuses especiales que te esperarán en los apeaderos del tren.

Cabo Ortegal

Frente a Cabo Ortegal están Os Aguillóns, unos espectaculares farallones, unas de las rocas más antiguas de la tierra. La escarpada costa desde este cabo hasta Vixía Herbeira ha sido catalogada por la Unión Europea como Lugar de Interés Comunitario (LIC), por su singularidad morfológica y su interés natural y geológico.

A la derecha del característico faro blanco y rojo de Cabo Ortegal está la ría de Ortigueira.

A continuación de la punta de O Limo se encuentra el mirador de Vixía Herbeira con unos de los acantilados más altos de Europa, en la Serra da Capelada, siguiente parada de nuestro itinerario.

Vixía Herbeira

Vixía Herbeira es el pico más alto de la Serra da Capelada, a 620 metros sobre el nivel del mar. Desde aquí se puede apreciar toda la grandiosidad y magnitud de estos acantilados, uno de los puntos más altos de Europa sobre el mar y con una pendiente de más del 80%.

Su maravillosa panorámica sobre el poderoso océano Atlántico y la agreste costa en las cercanías de Santo André es, sin duda alguna, de las más excepcionales de todo el litoral europeo.

Santo André de Teixido

Se trata de una iglesia de estilo gótico-barroco emplazada en un espectacular paraje dibujado por los acantilados de la Serra da Capelada.

Este santuario es punto de peregrinación de muchos gallegos y foráneos.

Según cuenta la leyenda, San Andrés, llegó navegando hasta los acantilados próximos, donde volcó su embarcación, que quedó convertida en un peñasco, conocido como “La Barca de San Andrés”.

Nadie le prestó ayuda, pero recibió de Dios la promesa de que tendría un santuario y una romería hasta el fin del mundo, a los que, vivos o muertos, acudirían todos los mortales.

Una visita obligada pues, como dice la leyenda, “quien no va de vivo a San Andrés va de muerto, convertido en reptil”.

Estaca de Bares

Su faro, construido en la segunda mitad del siglo XIX, domina los acantilados más septentrionales de la Península Ibérica, donde se unen el Océano Atlántico y el Mar Cantábrico.

La Ría de O Barqueiro está flanqueada por el oeste por la península de Bares, una estrecha franja de tierra que se alarga hacia el Océano, donde forma su vértice más septentrional, el Cabo de Estaca de Bares, próxima parada en nuestro viaje. Aquí, al pie del viejo faro, se alza el primer parque eólico de Galicia.

Desde el monte Facho de Maeda (331 m.) los amigos de las caminatas tienen un mirador excepcional sobre el litoral cantábrico.

En el entorno se hallan un observatorio ornitológico y diversos molinos de agua. Como elemento aportado por la nueva tecnología industrial, se incorpora al paisaje un parque eólico que aprovecha el principal recurso energético de la comarca, el viento. Otro curioso elemento moderno cercano es una base militar norteamericana, cuyas instalaciones se encuentran hoy abandonadas. También vale la pena acercarse al puerto fenicio de Bares con su playa en forma de concha.

Semáforo de Bares

El “Semáforo de Bares” se encuentra en una de las zonas costeras más vírgenes de la península. Es una antigua construcción militar, cuya función era la comunicación con los barcos mediante señales con banderas, puesto de observación militar y centro meteorológico.

Estuvo en uso hasta finales de la década de los 60.

Posteriormente fue rehabilitado, convirtiéndose en un “Hotel de Naturaleza”, donde se combina la piedra con la madera en todas sus dependencias.

Faro Illa Pancha

El Faro de la Isla Pancha comunica por un puente con la villa de Ribadeo. Se trata de una construcción cuadrada que data de 1880, con fachadas blancas y azules. La linterna se encuentra en el tejado a cuatro aguas, con otra fuente de luz a la izquierda con la misma decoración.

Praia das Catedrais

Bordeada por un atractivo paseo marítimo, es el arenal más concurrido de la comarca. El uso de la playa es fundamentalmente turístico: nada como caminar entre arbotantes de 30 m de altura, adentrarse bajo grutas con cúpulas rematadas por agujas, descubrir insólitas perspectivas de arcos dentro de otros arcos… O simplemente, dejarse llevar por los pasillos de arena entre muros de pizarra, como en una imponente y caprichosa nave central.

Ribadeo

Ribadeo es un importante centro de servicios y turístico que posee una intensa y rica vida social tanto diurna como nocturna. La Praza do Campo destaca como conjunto urbanístico, rodeada de notables edificios patrimoniales, como el Pazo Ibáñez de finales del s. XVIII y actualmente sede de la Casa Consistorial, o la Casa dos Moreno, de comienzos del s. XX, magnífico ejemplo de arquitectura indiana con su fabuloso mirador circular a modo de torre en una de sus esquinas. En la misma plaza están el Convento de Santa Clara y la Iglesia de Santa María del Campo. Otro edificio interesante es la Aduana Vella, neoclásico del s. XVIII. El Puerto de Porcillán, en la orilla de la ría, en la parte baja de Ribadeo, es actualmente un acogedor puerto deportivo.

Podemos disfrutar el sabor marinero de Ribadeo recorriendo el agradable paseo litoral que va de la Ribera de Porcillán, pasando por un viejo cargadero de mineral, hasta llegar al Fuerte de San Damián, que nos evocará tiempos de corsarios y nos permitirá asombrarnos con los hermosos paisajes de la ría, tanto del lado gallego como del asturiano, en la otra orilla.