Málaga

Arte y tradición marinera todo el año
 

 

Entre valles y montañas el sol ilumina la flor del Mediterráneo. Málaga goza de un enclave privilegiado que atrajo a lo largo de su historia a civilizaciones de oriente y occidente.

No te lo puedes perder

Si empiezas a conocerla desde el cerro de Gibralfaro, regresarás a la Málaga musulmana, divisando toda su belleza desde el Castillo y la Alcazaba que la custodian. Unos metros más abajo retrocederás aún más en la historia con el Teatro Romano que su ladera alberga.

Vivir Málaga es zambullirse en su cultura marinera, sus tradiciones, su gente y sus barrios variopintos. En el centro histórico, desde las cubiertas de la Catedral podrás observar a vista de pájaro sus plazas y calles.

¿Quieres saber más?

Piérdete por pasajes por los que un día estuvieron Lorca, Dalí o Picasso. Aunque si lo que quieres es adentrarte en la vida de Picasso, visita su Casa Natal, o su Museo en el maravilloso Palacio Renacentista y Mudéjar de Buenavista, sin dejar de ver los restos de la muralla fenicia que le sirvieron de cimientos.

El arte también se expone en murales y grafitis en el Soho, donde puedes hacerte un selfie no sólo con Picasso, sino también con Antonio Banderas o Chiquito de la Calzada durante el tiempo que duren pintados en los muros del barrio.

Deambulando por El Palo o Pedregalejo, verás los barcos de madera o como indica la jerga marinera, jábegas, meciéndose en el mar, o las casas de los pescadores de siempre.

Date el gusto

Transitando por el entramado de sus callejones, encontrarás patios con flores de colores, aprenderás el sistema malagueño para pedir café de forma precisa patentado por el ‘Café Central’, endulzaras el paladar con los vinos de la tierra en la Antigua Casa de Guardia, te comerás un ‘pitufo’ en El Pimpi y hasta verás la pesca del día iluminada por una vidriera de colores en el Mercado de Atarazanas.

Será el mar, el sol que la ilumina, el calor de sus gentes, su historia milenaria multicultural o sus tradiciones latentes, que hacen a Málaga una ciudad para disfrutar en cualquier época del año.

Planes de temporada
 

  • Sin duda, la estación en que Málaga embriaga con su olor es el verano por el florecimiento de sus jazmines con los que se elaboran ramilletes popularmente conocidos como biznagas, símbolo de la ciudad.
  • Otro aroma característico que inunda las playas es el de los espetos. Hay muchos chiringuitos que ofrecen este manjar, además de los boquerones y el típico “pescaíto frito”. Déjate llevar por el olfato y date una vuelta por Pedregalejo, La Araña o La Malagueta.
  • Saliendo de la arena, si paseas por la zona del puerto presidida por La Farola, apreciarás la belleza de las villas de estilo modernista, un lugar perfecto para admirar el atardecer y visitar el Centro Pompidou.
  • Si el cuerpo te pide baile, en la Feria de Málaga, que tiene lugar en agosto, te moverás a ritmo de verdiales y malagueñas. Para ahondar aún más en la “Málaga cantaora”, no dejes de ir al Perchel.

Será en otoño, cuando el olor a jazmín empiece a diluirse, que llegará el mes dedicado a Picasso. En octubre podrás revivir el arte de este pintor y escultor de renombre mundial.