Calatayud

¡Descúbrela!

 

Calatayud es una ciudad aragonesa con mucho que ofrecer al visitante. Historia, cultura, naturaleza, gastronomía… déjate sorprender por Calatayud y planea una escapada en tren.

Fundada en tiempo de los romanos, la ciudad ha sido testigo del paso tiempo y los diferentes pueblos. Con la llegada de los musulmanes en el siglo VIII, Calatayud vivió una época de gran esplendor, de hecho, conserva una de las mejores muestras de la arquitectura mudéjar, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Con cinco castillos de origen árabe, como el Castillo de Ayub, se considera uno de los sistemas defensivos más antiguos de España.

Su judería, también de esa época, aún conserva su callejero original y gran parte de las fachadas. La ciudad concentra también un sinfín de casas señoriales y palacios renacentistas. Date un paseo por el centro histórico y descúbrelo todo. ¡No olvides tu cámara!

No te lo puedes perder

La Colegiata de Santa María, declarada Monumento Nacional, es parada obligatoria en tu visita a la ciudad. Construida en el siglo XIV, en ella se pueden apreciar diversos estilos arquitectónicos: gótico-mudéjar, renacentista e incluso barroco. Las partes más antiguas de la edificación corresponden al claustro y al ábside ambas de estilo mudéjar. La torre, de 72 metros de altura, fue levantada entre los siglos XV y XVI, siendo su estructura de alminar árabe. Exteriormente, se encuentra decorada con ladrillos que dibujan motivos geométricos y está rematada por un chapitel barroco del siglo XVIII. Claramente se trata de un edificio único que representa el paso del tiempo y la evolución cultural de Calatayud.

¿Quieres saber más?

Calatayud por si sola tiene mucho por descubrir, pero otra de sus buenas cualidades son sus alrededores con mucho interés. Existen diversas estaciones termales en la zona. En Alhama de AragónParacuellos de Jiloca o Jaraba es posible disfrutar de balnearios que ofrecen todo tipo de tratamientos terapéuticos, ¡relájate y disfruta!

Las rutas por los alrededores de Calatayud nos permitirán descubrir una gran diversidad paisajística, buena opción para los aventureros. El Monasterio de Piedra es un espacio natural con cascadas y galerías subterráneas que discurren en medio de una exhuberante vegetación. El parque se encuentra dentro de los límites de un antiguo cenobio de los siglos XVI-XVIII.

Date el gusto

La gastronomía en Calatayud es otra de sus virtudes. Basada principalmente en los productos procedentes de las huertas de la zona, comparte afinidad con el resto de la gastronomía aragonesa: cordero asado, unas buenas migas con uvas, sus famosos embutidos y quesos… suena bien, ¿no crees?

Además, es un buen destino para los amantes del vino. El vino de la zona cuenta con su propia Denominación de Origen y maridará a la perfección con los distintos platos.