Vitoria

Gastronomía tradicional e intensa vida cultural

 

Fundada a finales del siglo XII, Vitoria-Gasteiz es hoy una ciudad de diseño urbanístico ejemplar, que invita a recorrer sin prisas su casco histórico, el ensanche neoclásico, sus jardines o el Anillo Verde que la rodea. Tampoco defrauda su intensa vida cultural ni su recetario gastronómico, basado en productos de la huerta y siempre acompañado por los singulares vinos vascos.

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No te pierdas su casco medieval, en el que es posible hallar rincones encantadores, jardines y paseos arbolados, que hacen de la capital alavesa un pulmón verde sin perder un urbanismo cuidado, donde calles medievales se entremezclan armoniosamente con palacios renacentistas e iglesias neoclásicas.

El centro neurálgico de la urbe es la Plaza de la Virgen Blanca, presidida por el monumento a la batalla de Vitoria. En ella, se encuentra la iglesia de San Miguel, que alberga la imagen de la Virgen Blanca, patrona de la ciudad. La actual edificación data de entre los siglos XIV y XVI, hecho que se manifiesta en la mezcla de elementos góticos y renacentistas. De planta rectangular, en el interior se pueden apreciar sus tres naves cubiertas de nervios de estilo gótico tardío, así como su retablo mayor, de Gregorio Fernández.

Más allá, la ciudad extiende sus fronteras de forma armónica en el ensanche romántico, con amplias avenidas, jardines y edificios que recuerdan la capitalidad y el señorío de Vitoria.

Disfruta

  • El casco histórico.  Declarado conjunto monumental en 1997, es uno de los más bellos y mejor conservados de todo el norte de la península. 
  • Catedral de Santa María. Conocida popularmente como Catedral Vieja. De estilo gótico, destacan su pórtico del siglo XIV, su triforio y su torre campanario.
  • Vitoria-Gasteiz es la ciudad que cuenta con el índice más elevado de zonas verdes por habitante. En la ciudad hay plantados más de 130.000 árboles de 150 especies distintas. Un anillo verde, formado por 6 grandes parques, abraza la ciudad.
  • Museos. Visitas indespensables son el ARTIUM Centro Museo de Arte Contemporáneo, el Museo de Arqueología y Naipes –Bibat- o el Museo de Bellas Artes, entre otros.
  • De compras. Tiendas de artesanía, librerías y regalos se mezclan con tiendas especializadas y grandes centros comerciales. Barajas de Fournier, dulces, cerámica y, por supuesto, vino de Rioja Alavesa y Txakoli de Álava.
  • Gastronomía. Desde los platos más tradicionales de la gastronomía hasta las más avanzadas creaciones de la nueva cocina vasca. Especial mención merecen los pintxos, típicas miniaturas de la cocina vasca que, en numerosas ocasiones, son obras de arte “de bocado”.