El tren

Quien sube a bordo de El Transcantábrico Gran Lujo realiza una travesía en el tiempo hasta los años 20 del siglo pasado, cuando circularon por primera vez los históricos coches Pullman que hoy son sus salones. Junto con las suites, conforman un auténtico hotel de cinco estrellas sobre raíles, con atenciones y comodidades que satisfacen las expectativas más exigentes.

Todo el tren, tanto habitaciones como zonas comunes, está conectado interiormente permitiendo el libre tránsito de los viajeros.

Suite Gran Lujo

Espaciosas suites decoradas en madera, distribuidas en salón, dormitorio y baño privado, y adornadas con exclusivos detalles.

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Su amplio espacio permite disfrutar de una cómoda cama de matrimonio (1,50 m x 2,00 m) o camas gemelas individuales (0,80 m x 2,00 m), armario ropero, maletero, escritorio, caja fuerte y minibar, así como del confort más avanzado con pantallas led, sintonizador musical, climatización regulable, ordenador multimedia con conexión gratuita a Internet y teléfono interior.

Disponen además de salón, con sofá convertible en cama, amplios ventanales y baño propio, espacioso y confortable, con ducha de hidromasaje/sauna de vapor, secador de pelo y variado set de artículos de bienvenida de primera categoría.


Coches salones

Los salones de El Transcantábrico Gran Lujo son coches Pullman originales de 1923, auténticas joyas del patrimonio histórico-ferroviario, especialmente decorados y ambientados para este tren, incluyendo un salón acristalado-panorámico.

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En estas zonas comunes se sirven diariamente los desayunos a la carta y las comidas o cenas elaboradas por nuestro chef. El coche bar permanece abierto desde primera hora de la mañana hasta la madrugada y se dispone de un servicio de guardia 24 horas de atención al cliente. El salón de té o coche panorámico, El Bar, los salones Restaurantes o el coche pub, donde cada noche se ofrecen fiestas, música o actuaciones en directo, completan una gran oferta de lujo.