Ciudad medieval, Patrimonio de la Humanidad, es la ciudad fortificada más grande que se conserva en Europa. Llena de pequeñas tiendas y restaurantes, pasearla es un gran placer.

Carcasona se sitúa en el corazón del triángulo Toulouse-Montpellier-Barcelona, en el cruce de los dos grandes ejes que se remontan a la más lejana antigüedad: del Atlántico al Mediterráneo, y desde los Cévennes a la cadena pirenaica, fuente del Aude. Carcasona se abre así a las llanuras del valle bajo e invita a mil vueltas y revueltas: desde el circuito histórico al gastronómico o vitivinícola, pasando por circuitos bucólicos.

En Carcasona, desde la Bastide Saint-Louis a la ciudadela medieval, hay muchos monumentos para visitar y descubrir.

Si lo deseas puedes deambular libremente por las calles y dejarte seducir tanto por la arquitectura como por el encuentro con los carcasonenses, o, si lo prefieres, déjate acompañar por los guías intérpretes celosos de evocar la memoria de su ciudad. La visita es posible de cualquier forma.

Viaja a Carcasona de la forma más sostenible: en tren. Los trenes directos de Renfe - SNCF en Cooperación unen en alta velocidad España y Francia. Cuentan con cafetería y tripulación bilingüe para ayudarte en lo que puedas necesitar.

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