La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE) del Gobierno de España aprobó el pasado 22 de diciembre una modificación tarifaria en los servicios sometidos a obligaciones de servicio público, que afecta a los títulos de transporte multiviaje Abonos 10 e introduce un nuevo título denominado “PASE VÍA”, que entraron en vigor el 1 de enero. El día 23 de diciembre, una vez que Renfe tuvo conocimiento de los cambios aprobados, lo puso en conocimiento de la Junta de Castilla y León para que los usuarios empadronados en la Comunidad pudieran beneficiarse de los mismos desde su entrada en vigor.
El actual convenio establece que “Renfe Viajeros se reserva el derecho de modificar las condiciones generales de sus títulos de transporte. En caso de afectar tales modificaciones a los títulos recogidos en este convenio, las mismas les serán de aplicación”. Renfe considera que el Abono 10–30 supone una modificación de los anteriores Abonos 10 al igual que se puede aplicar esta cláusula también con el Pase Vía, regularizando posteriormente los compromisos económicos, una vez firmada una adenda al convenio. En base a esta interpretación, desde la puesta a la venta del Abono T10-30, Renfe ha mantenido la aplicación adicional del 25% de descuento de subvención de la Junta.
Sin embargo, el día 7 de enero, Renfe ha recibido una comunicación de la Junta de Castilla y León en la que se insta a no aplicar dicho descuento del T10-30 y del Pase Vía a las personas usuarias empadronadas en Castilla y León “mientras no se lleve a cabo la tramitación y firma de la correspondiente adenda”, algo que en el mejor de los casos no será posible antes de primeros del mes de marzo.
Renfe mantiene su ofrecimiento a la Junta de Castilla y León y está en condiciones de activar inmediatamente la bonificación del 25%, tanto para el Abono T10-30, como para el “Pase Vía”, para que ningún usuario se vea perjudicado, no obstante, continuará actuando con la máxima diligencia y transparencia, respetando las indicaciones de las autoridades competentes, en este caso las de la Junta de Castilla y León.
Renfe declara todo su compromiso para evitar en lo máximo posible cualquier efecto en las personas viajeras dentro de los plazos establecidos por ambas administraciones, la Administración General del Estado y la Junta de Castilla y León, tomando todas las medidas operativas y tecnológicas dentro de su alcance.