• Con esta ampliación se adquieren un total de 60 nuevos trenes de Media Distancia de última generación, más sostenibles y eficaces
  • Esta operación se enmarca en el Plan de Renovación de la Flota de Renfe, que prevé una inversión global de 4.509 millones de euros para la compra de 436 nuevos trenes, la remodelación de otros 57 y fabricación de 50 locomotoras

En su Consejo de Administración de hoy, Renfe ha ampliado el contrato con la empresa de Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), adjudicado el pasado mes de octubre, para el suministro de otros 32 nuevos trenes eléctricos de Media Distancia, por importe de 190 millones de euros.

En un primer momento, la adjudicación a CAF, por un importe de 290 millones, incluía el suministro de 28 trenes eléctricos, el abastecimiento de piezas de repuesto y el mantenimiento conjunto, a través de una sociedad mixta Renfe-CAF, de 17 de los trenes durante 15 años, así como la posibilidad de ampliar el suministro trenes eléctricos. Ahora, a ese primer lote, se suman otros 32 trenes eléctricos por un importe de 190 millones, con lo que Renfe va a adquirir un total de 60 nuevos trenes de Media Distancia de última generación, más sostenibles y eficaces.

Esta compra complementa la adquisición de las 29 unidades de Cercanías (adjudicada a CAF el pasado mes de marzo) con el fin de garantizar la máxima eficiencia en la operación de la nueva flota y el menor coste durante un largo periodo de tiempo.

La mayor inversión para la modernización de la flota
La inversión que está realizando Renfe para renovar su flota es única, ningún otro operador ferroviario en Europa lo iguala. La cifra asciende a 4.509 millones de euros, para la fabricación de 436 trenes, la remodelación de otros 57 trenes y la fabricación de 50 locomotoras. Se trata de trenes de Alta Velocidad, Cercanías, Media Distancia y Ancho Métrico, así como locomotoras de Alta Velocidad. Si se suma el mantenimiento de estos trenes, la inversión global es de 5.235 millones.

Los nuevos trenes permitirán el rejuvenecimiento de la flota, con el consiguiente incremento de la fiabilidad y la reducción de incidencias; un aumento de la eficiencia energética; la adecuación a las obligaciones de implantación de la accesibilidad; la sustitución de material diésel, y el incremento de la seguridad en el sistema ferroviario.

Estos datos convierten a Renfe en el operador ferroviario que más está invirtiendo en la modernizar su flota. En 2026, la compañía contará con la flota más moderna de Europa. Además, todo esto supondrá la creación de 52.000 empleos.
 

Una inversión sin precedentes para garantizar la máxima calidad de los servicios públicos.