El valor arquitectónico de su casco histórico, Patrimonio de la Humanidad, cohabita una cotidianidad que parece de leyenda. La ciudad de la Escuela de Traductores del siglo XI, solo mira hacia adelante con ganas de reinventarse.

Nuestra historia está ligada a la de millones de personas que tienen el tren como un icono nostálgico, pero también un símbolo de avance hacia el futuro. Hemos rescatado las fotografías que marcan este recorrido de innovación en estos 80 años.