24 horas en Vitoria

Con un singular casco histórico, palacios renacentistas y museos, el recorrido alrededor de la catedral de Santa María permite descubrir la tradición cultural de la capital vasca.

Texto: Txema García Crespo

 

Ante un largo día por delante, dedicado a patear la capital vasca, es recomendable un desayuno nutritivo, como los que ofrece Amatter Café en una vía que ejerce de frontera entre la almendra medieval y el ensanche de Vitoria. Con una variada carta de más de 20 especialidades de café, otras tantas infusiones, konbuchas y zumos, ofrece la posibilidad de acompañarlas con sólidos dulces y salados. Entre los primeros, destacan ‘cakes’ y ‘cookies’, elaborados con panela y harinas ecológicas. Y para los amantes de lo ‘salty’, la tosta de paletilla ibérica, AOVE y tomate con huevo ecológico poché. Su encanto secreto reside en su artístico remate de la espuma de los cafés. Solo por eso, merece la visita.

De catedral en ruinas a centro de divulgación histórica, gracias a la realidad virtual, la de Santa María es la historia de una seo que hizo de la necesidad virtud: la rehabilitación integral del templo –llamada ‘Abierto por obras’– se convirtió en una propuesta turística merecedora de numerosos reconocimientos. Suponía ir con casco de obrero mientras los de verdad recuperaban este bello templo gótico subidos a los andamios. Una vez abierta al culto hace 14 años, a las visitas vinculadas con la rehabilitación del edificio se ha sumado la puesta en valor de su patrimonio y sus bienes muebles en lo que se ha denominado ‘Un tesoro vivo’: una selección de 65 elementos más representativos del arte que acoge el templo, que incluyen las seis portadas y los cuatro retablos, pinturas y esculturas, muebles, sepulcros o piezas de orfebrería. Estos objetos son motivo de otra visita guiada y de un catálogo virtual que se suma a la producción audiovisual generada por la catedral.

Visitas y recorrido virtual:
catedralvitoria.eus

Después de visitar la catedral, ascendemos por la calle Fray Zacarías Martínez para iniciar la ruta por los palacios renacentistas que jalonan la almendra medieval, como se conoce al casco histórico por su forma urbana. El primero en aparecer es el de Escoriaza-Esquivel. Adosado a la muralla, fue construido en el siglo XVI. Es el ejemplo mejor conservado en la ciudad de un palacio del Renacimiento, y no hay que perderse la contemplación de su portada y la visita al patio del amor.

El siguiente en aparecer es el de Montehermoso (1524). Escenario de los amores de la marquesa del mismo nombre y José Bonaparte, es ahora un centro cultural que aloja en su interior el Antiguo Depósito de Aguas, un impresionante espacio que se usa como sala de exposiciones. Y al final de la calle se llega a la trasera del palacio de Villa Suso (1538), famoso por la leyenda del fantasma que habita en él. Ya en la calle Kutxilleria es de visita obligada el palacio de Bendaña, que aloja los museos de Naipes y de Arqueología, bajo el nombre de Bibat (dos en uno, en euskera).

Ruta por los palacios renacentistas:
vitoria-gasteiz.org

De finales del siglo XV, fue una casa de postas, con una llamativa gran puerta de entrada como acceso para los carruajes. A día de hoy, El Portalón sigue conservando su aspecto medieval y mantiene una estructura de madera, vigas vistas y piedra que lleva a tiempos pretéritos. Reconocido restaurante desde hace lustros, hace 10 años abrió en toda su plenitud ese portalón que le da nombre para ofrecer servicio de bar con vermús y viandas de su propia marca. En días de buen tiempo, imprescindible tomar el aperitivo contemplando la torre de doña Anda, el edificio más antiguo de Vitoria.

restauranteelportalon.com

En 2025, The Ballarin, esta antigua casa de comidas convertida ahora en restaurante de moda, cumplirá 100 años. Desde 2016 está al frente Eneko Ochoa de Eribe, quien le ha dado una reforma radical, sin perder su esencia: ahora cuenta con barra de bar y han ampliado el comedor, más acogedor para disfrutar de una cuidada carta con producto de calidad y vinos singulares. Se recomienda el menú degustación, donde brillan las croquetas, las cigalas marinadas con vermú y naranja o los raviolis fritos de vieiras y foie.

ballarinjatetxea.com

Los Caños son unos espacios urbanos de origen medieval, con apariencia de callejón, ubicados entre los edificios de viviendas del casco histórico. Su primera función fue servir de desagüe donde se arrojaban las aguas sucias de las viviendas de la colina; ahora, son un interesante entramado público de uso restringido. Su singularidad y su inteligencia urbanística (sirven de aireación y entrada luz para unas abigarradas viviendas) los convierten en una visita imprescindible, transformados ya en pequeños jardines botánicos, bajo el cuidado del vecindario, lejos de su anterior función. De los seis caños visitables, destacan el de los Tejos y el de los Acebos, con ejemplares de ambos árboles en su interior.

Es necesario solicitar la visita en la Oficina de Turismo:
vitoria-gasteiz.org

Solo hay que cruzar la calle Francia, desde el casco histórico, para llegar al Centro-Museo de Arte Contemporáneo del País Vasco, el Artium, que celebró su 20 aniversario en 2022. En sus fondos, atesora la más completa colección de arte vasco y una de las más relevantes de arte español actual, que va rotando para presentar una versión diferente cada año. Su vocación de vanguardia le lleva a implicarse en estudios de arte feminista o interacciones virtuales con el público. Con una construcción subterránea, la plaza superior es una combinación de jardín vegetal en perpetua transformación y de esculturas de Chillida, Oteiza o Serra, entre otros.

artium.eus

De vuelta a la almendra medieval, al otro lado de la colina, se llega al combo Botanic-Alambique, dos locales hermanos, en la mítica calle Zapatería. Con decoración y servicio actuales, pero con resonancias musicales de aquellos años 80 cuando la Zapa lo daba todo, es el mejor broche para un día recorriendo el centro histórico de la capital vasca. De inspiración cubana, se puede, primero, picar algo (destacan el jamón asado y los nachos) y rematar con una copa final de su carta de destilados.

botanic-alambique.com

Trenes de los servicios Alvia, Intercity conectan a diario Madrid con Vitoria, utilizando la línea de Alta Velocidad en parte de su trayecto. También Renfe pone en marcha trenes de Media Distancia para dar servicio a esta relación.