Claustro del antiguo Convento de Santa Clara, en Palma del Río (Córdoba), el edificio que acoge ahora el mundo creativo de los diseñadores Victorio & Lucchino.

El encanto de la moda en las salas de un convento

El Museo Victorio & Lucchino-Santa Clara, en Palma del Río (Córdoba), se suma a la élite de los centros expositivos dedicados a la moda. Allí esta se convierte en arte.

Un excepcional edificio del siglo XVI, el antiguo Convento de Santa Clara, en Palma del Río (Córdoba), es la sede del Museo Victorio & Lucchino-Santa Clara. Un privilegiado escenario para presentar el legado de los únicos diseñadores nacionales en activo con un museo dedicado a su obra: Victorio & Lucchino.

Las premisas de la exposición son la magia del proceso creativo de los diseñadores, el origen de su inspiración y la formalización a través de sus colecciones de un universo estético único y genuino. Una narración sencilla, atractiva y rigurosa nos sumerge en la secuencia compleja, y a la vez íntima, de cómo una idea termina convertida en una prenda única.

La colección permanente es la piedra angular sobre la que gira el museo. Un centenar de piezas cubren toda su trayectoria. Una selección que sirve para mostrar el genio creador de Victorio & Lucchino. Vestidos y complementos contextualizados y dotados de significado que consiguen traspasar su condición de “objeto contemplativo”, para convertirse en vehículo transmisor de sensaciones y conocimiento.

Les proponemos que nos acompañen por este espacio expositivo, que ya es un referente para los aficionados a la moda y al diseño. Pasen y lean:

En la planta baja, y gracias a una producción audiovisual, el visitante puede recorrer lo que fue el Convento de la Orden Franciscana Clarisa y apreciar el proceso de rehabilitación y restauración del edificio hasta convertirse en el Espacio Creativo y Cultural Santa Clara, dedicado a la creación, la moda y el arte.

Una de las prendas de la exposición, el abrigo Dulce, de la colección De Lorca a Bowie, invierno 2008-2009.

Del atelier a la pasarela

En la misma planta, se encuentra el atelier, el taller. Adentrarse allí, es acceder a un lugar especial. Es el escenario donde nacen los sueños: un paseo por el campo, un viaje, la luz de un atardecer, la alegría de una fiesta, los colores de la naturaleza, unas palabras… Es el interior del mundo de Victorio & Lucchino: un espacio íntimo.

Subimos a la primera planta. Luz, alegría y color son las claves para entender los diseños que han conquistado las pasarelas del mundo. Veintidós looks con personalidad: alquimia de tejidos, colores genuinos, caracolas de ensueño, encaje atemporal, volantes infinitos, flecos de vida… Así es la mujer de Victorio & Lucchino: fuerte y segura. Una mujer que muestra con su feminidad la alegría de vivir.

Los diseñadores fueron visionarios e innovadores en la moda nupcial. Diez diseños seleccionados de entre sus colecciones de prêt-à-porter aparecen envueltos en una atmósfera luminosa. Son las novias de Victorio & Lucchino, novias naturales y espontáneas, fieles a sí mismas, alejadas de clichés e imposiciones.

La sala de las Estrellas es un resumen del universo creativo de los modistos: sensualidad, feminidad, seducción y sutileza en un derroche de elegancia. Veintiséis piezas concentran toda una filosofía creativa elevada a la categoría de arte. Por supuesto, no faltan los accesorios y complementos que enriquecen las colecciones.

Y, por último, entramos al backstage de un desfile. A través de la salida a la pasarela sentimos la música, intuimos las luces brillantes del desfile. El recorrido culmina siendo espectadores VIP en el front-row de una vida dedicada a la moda. Unas proyecciones audiovisuales de gran formato cubren las paredes de la sala: un espectáculo sensorial que presenta como broche final una selección de los desfiles más destacados de su trayectoria.
 

Más información: Calle de Santa Clara s/n, 14700
Palma del Río, Córdoba
www.victorioylucchinopalmadelrio.com
www.cordobaturismo.es

     

Vestido Sena, colección Retro Futuro, primavera-verano 2014.

Victorio & Lucchino, al final de un desfile.

Modelo Metil, de la colección Alquimia, primavera-verano 2010.