Texto: MARIO SUÁREZ
Zurbano, 26.
En una de las esquinas con más ambiente de la calle está este japonés para quienes, además de comer bien, quieran un espacio moderno que funcione como restaurante o ‘afterwork’. Sus grandes cristaleras dejan entrever el aspecto de izakaya del interior. Así se denominan las tabernas japonesas típicas, donde uno va a comer o a beber. Con una carta innovadora, un interiorismo acogedor y una selección musical que levanta el ánimo, su filosofía es ser apreciado tanto por la calidad de su materia prima como por sus propuestas de platos inspirados en la cocina japonesa que rompen con la tradición.
Zurbarán, 8.
Comer en barra: ese pequeño placer cotidiano que, en el restaurante Virrey, se han propuesto revisar, pues, además de su oferta de mesa y mantel, su mostrador está a dos alturas, es de mármol blanco, azulejo ‘art decó’ y con una carta exclusiva por la tarde. Aquí se pide, entre otras cosas, la gilda XXL ideada por el chef Carlos Fernández Miranda o sus pepitos de merluza gallega o de solomillo de ternera.
Plaza de Chamberí, 9.
Un queso Stilton Colston Basset, el azul más popular de Inglaterra; un Blossom Hornkäse, recubierto de flores; o el aromático y trufado Comté Marcel Petite madurado durante 15 meses... Son algunas de las delicias que esta tienda de quesos artesanos está popularizando en Madrid. Productos de proveedores comprometidos con su territorio, con fórmulas regenerativas, que se presentan en un espacio contemporáneo, casi como si estas elaboraciones de queso cruda fueran objetos de arte.
Monte Esquinza, 33.
De entre los superalimentos que copan los perfiles de Instagram de ‘influencers’ y nutricionistas, el té matcha es la estrella. Tanto, que ha dado para crear un templo dedicado su consumo: con leche, con horchata, con miel y limón, con hielo para el verano... Y, por supuesto, acompañado de bollería de todo tipo recubierta de este producto antioxidante.
Orfila, 7.
Tel Aviv es la capital vegana por excelencia en el mundo. Buenos Aires la de la buena carne. Si se funden ambas culturas, surge este restaurante: parrilla argentina e israelí. Aquí se disfruta de carnes de novillo alimentadas con pasto, así como una amplia de verduras y pescados que también se elaboran al fuego de las brasas. Pero, además, aparecen recetas como el falafel, el hummus o el babaganush. Todo se riega, como es obvio, con vinos argentinos. Dos plantas, una de barra para coctelería y otra para el salón, redondean la experiencia culinaria internacional.
Mejía Lequerica, 2.
La firma española de moda sostenible más famosa del mundo tiene nueva flagship en la capital, donde se impone su universo de prendas atemporales que han vestido ilustres como la actriz Gwyneth Paltrow o la Reina Sofía. Ocupa los bajos del Palacio de Santa Bárbara, un edificio de la segunda mitad del siglo XIX, donde la limpieza de los espacios sirve de minimalista escenario para sus prendas para toda la familia, así como una línea de productos de yoga, viajes e, incluso, muebles.
Hortaleza, 116.
No hay marcha atrás para las firmas de moda. La sostenibilidad es un hecho que la industria está implantando a toda prisa, y si una marca quiere tener éxito, debe sumarse a esta corriente. Un pionero en esto fue Jorge Chacón cuando creó, en 2005 en Galicia, su negocio de moda sostenible. Prendas prácticas donde el respecto por el medio ambiente se entrelaza con mensajes de frescura desde las rías gallegas. Su primera tienda en Madrid lleva el sello del arquitecto Marcos Samaniego, que ha incluido bateas recicladas como parte del mobiliario.
Hortaleza, 118.
Desde hace algo más de año y medio, las tratorías de la capital no son las mismas. Big Mamma Group irrumpió en escena con espacios recargados donde triunfar con cocina italiana sabrosa y resultona para las redes sociales. Arrancó con el restaurante Bel Mondo y ahora remata el círculo con este otro: Villa Capri. Se repiten algunas claves del éxito: una terraza envuelta en flores, mozarella de Salvatore Corso, pastas caseras, pizzas artesanales y cremosos helados. A esto añaden “una 'doppia' dosis de amore”.