Zaragoza

Cruce de culturas y caudalosa historia.
 

 

Bautizada con nombre de emperador romano ‘Caesaraugusta’ o como la conocemos todos, Zaragoza, te envuelve a través de su historia de más de dos mil años divisados por un testigo eterno, el río Ebro.

No te lo puedes perder

No sólo recibe su nombre de los romanos, sino también su configuración urbanística. Transitando el casco antiguo descubrirás el esplendor de este Imperio. Un patrimonio monumental que deja restos de su teatro, puerto, termas, foro y las murallas que un día la rodearon.

Si te dejas llevar por el Cierzo y el sonido del caudaloso Ebro, te recompensará la imponente Basílica de Nuestra Señora del Pilar en honor a la Virgen y patrona de la ciudad, a la que los maños llaman cariñosamente ‘La Pilarica’. Piérdete en los detalles de sus frescos de Goya entre otros importantes pintores, o quédate ensimismado con su reflejo sobre las aguas del río desde el Puente de Piedra.

¿Quieres saber más?

En la plaza que recibe el mismo nombre que la Basílica, hallarás historias pintorescas, como la de un fotógrafo que retrataba a niños con un caballito de cartón piedra como atrezzo y la Lonja de fondo. Aunque ya no esté el artista, aún puedes inmortalizarte sobre un caballito de bronce que le conmemora. No olvides entrar en el edificio y maravillarte por la elegancia de sus bóvedas de crucería.

Muy cerca encontrarás gemas de la cultura islámica que también habitó a las orillas del río durante siglos. La Catedral del Salvador, la Casa y el Arco del Deán poseen la belleza exótica del estilo mudéjar, al igual que el Torreón de Zuda o el Palacio de la Aljafería. Siendo este último de tanta belleza como la Mezquita de Córdoba o la Alhambra de Granada.

Date el gusto

Uno de los grandes placeres de esta ciudad es el buen comer. Zaragoza se saborea tapeando, tanto es así que tienen su propio concurso en otoño, cuando las temperaturas son más suaves para digerirlas mejor.

La mayor concentración de bares para saciarte con estos bocaditos y maridarlos con cerveza artesana, son los callejones del Tubo, uno de los lugares para celebrar la fiesta más importante de la ciudad, la del Pilar. No te pierdas su pregón inicial, sus conciertos a pie de calle a ritmo de Rap, que por algo Zaragoza es la cuna española del Hip Hop y, cómo no, el espectáculo de colores de los fuegos artificiales sobre el caudal del Ebro.

Visitar Zaragoza supone cerciorarse de que la historia está viva, tan viva como el río que la atraviesa y las personas que la recorren.