Valladolid

Una ciudad llena de encanto

 

La Semana Santa de Valladolid es pura celebración y por ello ha sido declarada de Interés Turístico Internacional. La ciudad se llena de expectación y turistas estos días de fiesta y se trata de una ocasión única para visitar Valladolid.

La mañana del Viernes Santo cofrades a caballo anuncian el "Sermón de las Siete Palabras" en un pregón en la Plaza Mayor de la ciudad. Ese mismo día por la tarde, se celebra la “Procesión General de la Pasión”, formada por 31 pasos, algunos de los cuales datan del siglo XV. Las diferentes obras escultóricas, acompañadas de sus cofrades, y la música consiguen crear un ambiente único, que no te puedes perder.

Además, la Semana Santa es una buena ocasión para degustar la gastronomía de Valladolid. Los más golosos podrán disfrutar las típicas torrijas o las pastas del penitente, postres típicos de esta época que te dejarán con buen sabor de boca.

Descubre Valladolid en tren. Descubre sus calles llenas de vida y ambiente; una ciudad que aúna historia, tradición, naturaleza, cultura, gastronomía, enoturismo... Un destino para todos los gustos y que no te dejará de sorprender. 

¿A que ya te apetece una escapada en tren

No te lo puedes perder
 

  • Palacio Real: construido por el Secretario el emperador Carlos V, Francisco de los Cobos. Vivieron en él, además del propio emperador Carlos y su esposa la emperatriz Isabel de Portugal, Santa Teresa de Jesús y los reyes Felipe II y Felipe III. Lo adquirió el duque de Lerma al marqués de Camarasa para obsequiárselo a éste último cuando trasladó la corte de Madrid a Valladolid en 1601. En él nacieron de la reina María de Austria, la futura reina de Francia, Ana María Mauricia de Austria (22-9- 1601), a la que podríamos denominar “la reina de los Tres Mosqueteros”.
  • Palacio de Pimentel: desde 1875 es propiedad de la Diputación Provincial este palacio que fue del marqués de Astorga (don Pedro Álvarez de Osorio) en el siglo XV. En él nació el 21 de mayo de 1527 quien, al andar del tiempo, sería el rey Felipe II. Es un hecho documentado que paraser bautizado en la iglesia de San Pablo se construyó un pasadizo desde una de las ventanas del palacio hasta la puerta de la iglesia. Dicha ventana se conserva con unas cadenas.
  • Palacio de Villena: situado frente al Museo Nacional Colegio de San Gregorio, organiza y monta este museo sus exposiciones temporales. Podríamos llamarle igualmente palacio de Pastrana, pues en él residieron sus propietarios los duques de Pastrana, doña Ana de Mendoza y de la Cerda, princesa de Éboli, y su esposo Rui Gomes da Silva. La princesa contaba solamente doce años cuando contrajo matrimonio con este noble caballero portugués. Después dio mucho que hablar en la corte de Felipe II como personaje de leyenda (bastante negra).
  • Casa-Museo de Zorrilla: en una casa de la antigua calle de la Ceniza (hoy de fray Luis de Granada) que separa el palacio natal de Felipe II y el palacio del marqués Alonso Pesquera (actualmente dependencias del Museo Nacional Colegio de San Gregorio) nació el poeta y dramaturgo del romanticismo José Zorrilla. En su Casa-Museo, que se conserva como si el tiempo no hubiera transcurrido, se puede ver su mascarilla mortuoria, premios y distinciones, coronas laureadas y patio romántico en el que solía escribir el autor de Don Juan Tenorio.
  • Museo Nacional Colegio de San Gregorio: en el antiguo Colegio de San Gregorio, fundado por fray Alonso de Burgos, obispo de Palencia, se instaló en 1933 el Museo Nacional Colegio de San Gregorio que reúne la mayor colección de escultura policromada del mundo. Los escultores más representados son Alonso Berruguete, palentino; Juan de Juni, francés; y Gregorio Fernández, gallego. Fueron colegiales o profesores de este antiguo colegio de San Gregorio, Melchor Cano, fray Luis de Granada, Francisco de Vitoria y fray Bartolomé de las Casas, el gran comentarista del descubrimiento de América.
  • Casa del Sol: los vallisoletanos han llamado siempre Casa del Sol al antiguo palacio del conde de Gondomar, don Diego Sarmiento de Acuña, por el sol que remata su fachada. Cuando se trasladó la corte a Valladolid, don Diego era el regidor de la ciudad y, por tanto, el encargado de organizar las fiestas de bienvenida a los reyes y toda su corte. Por su condición de embajador de Felipe III en Inglaterra logró reunir en esta casa una biblioteca de más de 12.000 ejemplares de libros escritos en varios idiomas que constituyen en la actualidad uno de los mayores tesoros de la Biblioteca del Palacio Real, de Madrid.
  • Casa Revilla: fue residencia de los Infantes de Granada, hermanastros del rey Boabdil. Aquí vivieron don Bernardino de Granada y su esposa doña Cecilia de Mendoza, en 1571, año en que establecieron su mayorazgo. Cuando la corte se estableció en Valladolid, entre 1601 y 1606, vivió algún tiempo en esta misma casa, al servicio de don Juan de Idiáquez, presidente del Consejo de Órdenes, un mozo que resultó ser una muchacha huida de un convento de monjas de Vitoria, que se llamaba Catalina de Arauso y que fue conocida en su vida militar como “la monja alférez”.Palacio de Don Juan de Vivero y Chancillería. Los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, reyes separadamente de Castilla y de Aragón, se casaron en la casa de don Juan de Vivero el 19 de octubre de 1469 y con su matrimonio unieron dos de los grandes reinos históricos de España, que dieron al mundo el descubrimiento de América. En este mismo palacio se establecieron después los tribunales de la Real Chancillería. Aquí se conserva toda la documentación relativa a este histórico tribunal civil que abarca varios siglos de la historia de España.
  • Casa-Museo de Colón: por la calle Real de Burgos y avenida de Ramón y Cajal llegaremos a la Casa-Museo de Colón, que reproduce la casa que Diego Colón, hijo del Almirante, se mandó hacer en Santo Domingo en 1509. El navegante, junto a los hermanos Pinzón, descubrió en cuatro viajes las tierras americanas para los Reyes Católicos. Y murió en Valladolid en 1506, siendo enterrado (por primera vez, pues tuvo hasta cuatro enterramientos) en el desaparecido convento de San Francisco, sito en la Plaza Mayor.
  • Palacio de Santa Cruz: desde la Casa- Museo de Colón nos acercaremos por la calle Cardenal Mendoza a la plaza de Santa Cruz, con el propósito de visitar el palacio, que curiosamente se inauguraba un año antes del descubrimiento de América, es decir, en 1491. El palacio de hoy fue antes un colegio mayor establecido en Valladolid por el cardenal Mendoza. En su magnífica biblioteca se conserva el ejemplar mozárabe del Beato de Valcavado. En la actualidad es sede del Rectorado de la Universidad.
  • Plaza de la Universidad: a un paso de la plaza de Santa Cruz accederemos a la plaza de la Universidad, antigua plaza de Santa María por encontrarse en ella (existen restos) la antigua colegiata mariana, primer templo pinciano, anterior a la catedral. Haremos una visita protocolaria al escritor Miguel de Cervantes, vecino de honor de Valladolid, pues en nuestra ciudad vivía cuando en 1605 se publicaba su obra universal Don Quijote de la Mancha. Aquí permaneció durante tres años en los que sin duda escribió algunas de sus novelas ejemplares y parte de su obra poética. La estatua es obra del escultor Nicolás de la Oliva.