Fundada por los griegos, es la ciudad más antigua de Francia. Se convirtió en la segunda ciudad francesa y el principal centro económico del Mediodía francés.

Con un acusado carácter mediterráneo, su ambiente puede vivirse en el Viejo Puerto y en los numerosos bares y restaurantes. Ciudad de arte y cultura, Marsella tiene muchas maravillas para compartir. Con sus 26 siglos de existencia, conjuga tradición y modernidad.

La ciudad está profundamente marcada por su pasado, y evoca los vestigios de todas las ciudades que se han ido superponiendo a lo largo de los siglos. Es un auténtico recorrido que conduce al visitante desde sus orígenes hasta la modernidad de nuestro siglo y las grandes realizaciones arquitectónicas del siglo XXI, pasando por los cimientos religiosos medievales, las fortificaciones del siglo XVI, las lujosas residencias de los siglos XVII y XVIII y los numerosos edificios construidos en el siglo XIX. La ciudad es rica en monumentos, sitios y museos.

El sol es un atractivo más dentro de su agradable entorno. El mistral le proporciona la luminosidad que ha inspirado a célebres pintores: Cézanne, Braque, Dufy, Derain y Marquet, entre otros, que llegaron a pintar al pequeño puerto de la Estaca.

Viaja a Marsella de la forma más sostenible: en tren. Los trenes directos de Renfe - SNCF en Cooperación unen en alta velocidad España y Francia. Cuentan con cafetería y tripulación bilingüe para ayudarte en lo que puedas necesitar.

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