València

Tradición e innovación
 

 

La ciudad del sol y capital del Turia es tan costumbrista como innovadora, náutica como rural, y diversa como posibles formas hay de conocerla.

No te lo puedes perder

Descúbrela mediante prácticas que han sobrevivido al tiempo, como el Tribunal de las Aguas que se celebra todos los jueves a los pies de la Catedral tras las campanadas de El Miguelete y la explosión de colores y fuego de las Fallas. Tradiciones reconocidas internacionalmente por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

¿Quieres saber más?

Recorre sus barrios históricos y contemporáneos. En la Plaza de la Virgen, el corazón de la ‘Ciutat Vella’, comenzarás a ver algunos de los tesoros del característico gótico valenciano, como la Catedral, el Palacio de la Generalitat, el salón interior de columnas enroscadas interminables coronado por bóvedas preciosas de la Lonja de la Seda y los frescos de la iglesia de San Nicolás de Bari.

Donde además de alegrarte la vista por su belleza arquitectónica, olerás y saborearás la ciudad, es en el modernista Mercado Central. Repleto de productos frescos y típicos valencianos, aunque para ser un valenciano más, haz el ‘esmorzaret’ entre el desayuno y la comida, donde te quedas con todo menos con hambre.

Date el gusto

Si sigues el antiguo cauce del río por el jardín del Turia, te toparás con los monumentos idóneos para divisar la ciudad, las Torres de Serranos y de Quart, puertas de la antigua muralla medieval. A sus alrededores, paseando por el barrio del Carmen, la calle Moret te sorprenderá por sus grafitis, y para un buen selfie, párate debajo del arco del Portal de la Valldigna antes de cruzar de la valencia cristiana a la musulmana o viceversa.

La huella del Turia también te guiará a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde la fantasía se hace realidad. Este conjunto arquitectónico futurista reflejado en grandes láminas de agua y diseñado por Calatrava, te ofrecerá opciones artísticas, como el Paseo de las Esculturas o el Palacio de las Artes Reina Sofía y científicas, como el Hemisférico o el Oceanográfico.

Si necesitas naturaleza, La Albufera es un espacio único como lo son sus campos de arroz, y qué mejor plan para degustar el ingrediente estrella de la paella que a orillas del Mediterráneo.

Planes de temporada
 

  • En los poblados marítimos de València lo tienes todo para un verano de ensueño, historia, cultura, tradición, tesoros arquitectónicos, innovación y desde luego playas de arena fina.
  • Estos barrios como el Grao o Cabañal están llenos de calles paralelas al mar con casitas de colores y edificios rehabilitados para uso cultural, como las Atarazanas o la Fábrica de Hielo. Pásate por el Mercabañal para degustar los deliciosos tomates de El Perelló que sólo se dan en esta época estival, entre muchos otros manjares.
  • Paseando por la Malvarrosa verás los mismos tonos y luz que un día inspiraron a Sorolla para pintar sus mejores cuadros o los amaneceres que disfrutaba Blasco Ibáñez desde su casa.
  • Además, desde La Marina y su emblemático Veles e Vents, no sólo la arquitectura y belleza del entorno se unen, sino también una sorprendente oferta de ocio, desde el ‘Shark Festival’, sesión de cine flotando desde tu colchoneta de agua, a conciertos y fuegos artificiales como la ‘Noche en el mar’ de la Feria de Julio. Esta festividad se alarga hasta agosto y llena las calles, plazas, playas y jardines de música, cabalgatas, espectáculos de magia y pirotecnia. El final es aún mejor, una batalla de claveles por la Alameda de la ciudad.

Si aún no has probado todas las delicias valencianas, otoño es una buena época para hacerlo, con motivo del día de la Comunidad Valenciana, los primeros días de octubre no sólo podrás entrar al Palacio de la Generalitat, sino también aprender los bailes populares, tomarte una buena horchata y endulzarte con los mazapanes ‘Mocadorà’.